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La lengua; eso que uno no se debe morder
Compartir:Antes de la llegada de
los romanos a la península ibérica (iniciada en el 218 a. C.), el territorio
presentaba un mosaico lingüístico extremadamente rico y complejo. A menudo se agrupa este conjunto bajo el término de lenguas
paleohispánicas.
¿Es la diversidad actual, una herencia de la diversidad del pasado?
Es importante notar que nuestro conocimiento sobre muchas de estas lenguas es limitado, ya que en la mayoría de los casos solo conservamos restos de inscripciones en piedra, monedas o cerámicas, y muchas veces desconocemos el significado completo de los textos.
1. Lenguas de los
pueblos indígenas (Autóctonas)
Estas eran las lenguas
de las poblaciones asentadas desde hacía mucho tiempo.
- Ibérico: Se hablaba principalmente en
la franja oriental y mediterránea. Es una lengua que todavía
no ha podido ser descifrada completamente, aunque podemos leer sus signos
(escritura paleohispánica).
- Vasco (o Proto-euskera): Es el único superviviente de
este periodo. Es una lengua "aislada", lo que
significa que no tiene una relación conocida con las lenguas indoeuropeas
(como el celta o el latín) ni con otras lenguas del entorno. En la
antigüedad, se extendía por un área mayor que la actual.
- Tartésico: Se hablaba en el suroeste
peninsular (zona del valle del Guadalquivir). Es la lengua paleohispánica
documentada más antigua. Su clasificación genética sigue siendo objeto de
debate científico.
2. Lenguas Indoeuropeas (Célticas y precélticas)
Hacia el primer milenio
a. C., llegaron oleadas de pueblos indoeuropeos que introdujeron lenguas con
raíces comunes a otras lenguas de Europa.
- Celtíbero: Hablado en el sistema Ibérico y la
meseta oriental. Es la lengua celta mejor documentada de la Península gracias
a extensas inscripciones (como los Bronces de Botorrita).
- Otras lenguas celtas: Existían otras variedades celtas en
el centro, oeste y norte (como el galaico).
- Lusitano: Hablado en la zona de Portugal
y el oeste de España. Su clasificación es
compleja; algunos expertos lo consideran una lengua indoeuropea con
fuertes rasgos célticos, mientras que otros sugieren una conexión más
antigua e independiente.
3. Lenguas de los colonizadores
(Inmigrantes)
Debido a la posición
estratégica de la península en el Mediterráneo, otros pueblos establecieron
colonias comerciales o factorías que introdujeron sus propios idiomas:
- Fenicio y Púnico: Lenguas semíticas traídas por los
fenicios (fundadores de ciudades como Gadir/Cádiz) y posteriormente por
los cartagineses (púnicos). Fueron muy influyentes en la zona sur y en las
islas Baleares.
- Griego: Hablado en las colonias fundadas por
los griegos, principalmente en la costa del Mediterráneo (como Emporion/Ampurias
o Rhode/Rosas).
Resumen del panorama
La península ibérica
era un mosaico de lenguas. No existía una "lengua
única", sino una fragmentación geográfica donde cada grupo tribal o
asentamiento mantenía su identidad lingüística.
|
Tipo |
Lenguas principales |
Ubicación general |
|
No Indoeuropeas |
Ibérico, Vasco,
Tartésico |
Este, Norte,
Suroeste |
|
Indoeuropeas |
Celtíbero, Lusitano,
otros celtas |
Centro, Oeste, Norte |
|
Coloniales |
Fenicio/Púnico,
Griego |
Costas Mediterráneas
y Sur |
La llegada de los
romanos y el proceso de romanización no
ocurrió de la noche a la mañana. El latín comenzó a imponerse
gradualmente, convirtiéndose en el vehículo de comunicación común y
administrativo, lo que con el paso de los siglos provocó la desaparición de la
gran mayoría de estas lenguas prerromanas, con la notable excepción del vasco. Y del latín nacieron, por mezclas y evoluciones, un buen puñado de nuevas lenguas, como el castellano, el catalán, el aragonés, el gallego, el asturleonés o el occitano.
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| foto:noxeus |
Si bien es totalmente cierto que a lo largo de la historia, el idioma ha sido el más importante valor identitario, en la actualidad ese valor pierde fuerza de manera constante e irreversible.
Mientras que en otros países ya se ha aceptado la pluralidad y se entiende que existen otros elementos tan o más principales, aquí seguimos trece que trece con un afán absurdo sobre algo destinado a desaparecer y sobre el que, no hay autoridad administrativa que pueda obligar. Manda la calle, manda el pueblo y el pueblo habla como le da la gana.
Comentarios

Muy interesante esta entrada. He recordado cosas y he aprendido otras.
ResponderEliminarManda la calle, y en California, por ejemplo manda el spanichinglis, pocos hablan inglés, muy pocos.
Ya sabes, según la Biblia, es consecuencia de la soberbia del ser humano que retó a Dios construyendo una torre "capaz de arañar el cielo": Babel. Según este libro gore a más no poder, esto es un castigo divino.
EliminarSolo es mi opinión, pero el tema del "apretamiento y forcejeo de las instituciones catalanas con eso de "hacer tragar metiendo con un embudo el catalán" me parece una ridiculez, ahora ya en los tiempos actuales. En fin...
Pero sabes bien, la experiencia es un grado y tu la tienes, que a lo único que se pueden acoger los amantes de "nosaltres sols" es al "el fet diferencial", de la misma manera que que la inefable "deriva genética" es concluyente para los que nos hablan de un "ADN" diferente.
EliminarSe perdió el latín, y ha ganado el inglés, idioma técnico y menos complejo. Con este, sin duda, puedes perderte a los confines del mundo que siempre habrá alguién que lo hable.
Un saludo
Hablar de las lenguas en España es como entrar en un laberinto del Minotauro: fascinante, pero lleno de caminos que exigen cuidado y conocimiento, y sobre todo amplitud de miras.
ResponderEliminarInteresante tu comentario. Si acaso dudas sobre el cuidado y el conocimiento, puedes estar tranquilo. Pero me pregunto, amplitud de miras ¿con algún propósito en concreto?
EliminarSimplemente, valoro la amplitud de miras porque ayuda a comprender mejor el mundo y a conectar con los demás sin prejuicios, y eso en las lenguas no es fácil.
EliminarPues si es ese el sentido, estoy totalmente de acuerdo.
Eliminar"El pueblo habla como le da la gana". Esa es la cuestión. Y no hay que darle más vueltas.
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