Hace mucho calor. Nada que no haya sucedido antes, dirán los que gustan de hablar por hablar. No es verdad; no hay que confundir ese numerito con un cero pequeñito en su parte superior derecha (nº), con el fenómeno del calor climatológico. Nunca ha habido como ahora un comportamiento térmico semejante, con "olas" cada vez más largas y episodios tormentosos resultantes tan peligrosos. Eso de que ya había ocurrido, que se lo diga a las gentes de Alemania, o a los parisinos. Incluso a los vikingos de aún, más al norte.
Pero, no estoy interesado en iniciar debate alguno sobre esta cuestión. Simplemente hace el suficiente calor como para que —no sé vosotros— estar frente al ordenador sea incómodo y apetezca mucho más, salir a pasear, ir a la biblioteca, o a ver "nuevos chismes" en las tiendas de tecnología. Habrá que administrarse.
Será también causado por ese calor, que uno ya tiene casi arcadas viendo esa insana persistencia sobre los debates relacionados con la política (fíjese, mi lector, que eludo el término debates políticos y lo dejo en relacionados con). Me canso, me sube la presión y me baña un sudor desagradable. Tengo una sensación vomitiva cada vez que escucho o leo ese mantra asqueroso, paradigma de lo falso que dice "estado de derecho, separación de poderes" Concluyo que somos ingenuos, infantiles y como dirían en Catalunya: "somiatruites" (que sueña tortillas).
Y seguiremos votando de forma y modo que seguiremos alimentando la maquinaria perversa. Quizás Sigmund Freud, diría que vemos en la introducción de nuestra papeleta en la urna un símbolo de un espermatozoide alcanzando el óvulo y dando origen a un nuevo ser político que nos salvará de una especie de pecado original al que llamamos "régimen democrático"
Que los dioses, cada cual el suyo, repartan suerte. Con la colaboración de Don Victor, también conocido como Aldama el Todopoderoso.
Mientras tanto, "pan y circo": Lamine Yamal y ese tonto con gafas con apellido licuoso, Fuentes. Solo que aquel pan y circo romano, era gratis y el de hoy cuesta un huevo; tanto el pan como el circo.
Mientras tanto, "pan y circo": Lamine Yamal y ese tonto con gafas con apellido licuoso, Fuentes. Solo que aquel pan y circo romano, era gratis y el de hoy cuesta un huevo; tanto el pan como el circo.
Pienso que en vez de estar contentos porque se limpia de mierda el partido al que uno una vez depositó sus esperanzas, lo que se hace es vomitar sobre el otro (los otros) diciendo que tu no te quedas atrás. O sea, de retraso mental.
ResponderEliminarSobre el futbol me puse un antídoto. Me juré dejar de aistir, pasar de él, prescindir de todo el sistema que no hacía mas que crearme desafección y enemistades, y ponerme violento en el lenguaje. Así que decidí pasar.
De mi no sacarán nada porque nada sé.
Un saludo
A mi entender, que no puede ser más que modesto, el error (y es grave) está en depositar esperanzas en este o cualquier otro partido. Y por lo que estoy viendo últimamente, igual de iluso es, confiar en la justicia. Lo siento; no puedo decir otra cosa que lo que pienso y siento.
EliminarFa caloret del verano com cada estiu, només que ara és més seguit. Aquí és suportable, només cal adequar-se i adaptar-se, jo surto igual amb la bicicleta, però més d'hora, i a caminar igual. I de la cosa de votar: PSOE/PSC malgrat tots els malgrats.
ResponderEliminarEstius com aquest s'havien donat fa dos-cents anys, però era molt de tant en tant, i ara és quasi cada estiu.
"En 1876, por ejemplo, se anotaron temperaturas superiores a 40 °C en varias zonas de España, e incluso se mencionan picos de hasta 51 °C en agosto según documentos de la época".
Seguiré manteniendo mi voto, aunque tenga que meterlo en la urna, tapándome la nariz.
ResponderEliminarLo opuesto, es mucho peor. La convivencia, con el principal partido de la oposición, de los "puñeteros" jueces, hace imposible cualquier democracia.
Y no me puedo ni imaginar, tener un presidente, como el que pretende serlo, desde que perdió las elecciones.
Yo he perdido cualquier tipo de fe, si a esto, se le puede llamar fe. Y para ser claro y conciso te diré que creo que la convivencia que mencionas, está por encima de la capa de los partidos y esa convivencia, es venenosa sea cual sea el color del gobierno. Ha quedado más que demostrado en las décadas pasadas desde el inicio de la democracia española.
Eliminar