Cuando escuches a Elon Musk charlatanear sobre su proyecto de "colonizar Marte", puedes tener por seguro que está tratando de engañarte. Su único propósito es empresarial y de científico no tiene nada de nada. Este tipo y sus coristas en el gobierno de Trump están consiguiendo "distraer" y mover los presupuestos genuinos de una NASA cada vez más contaminada por influencias que resultan ser lo más parecido a las de los virus en un humano.
Hablemos de que colonizar Marte supone, si o sí, acondicionarlo para la vida humana y eso, puede parchearse con instalaciones, pero estarían destinadas a números reducidos de personas.
No hay otra solución que terraformar el planeta.
Terraformar se podría resumir en conseguir crear, construir, fabricar... una atmósfera que, además de mover los gases imprescindibles para la vida, ofreciera también el entorno igual de imprescindible para filtrar radiaciones procedentes del cosmos (como hace el ozono en nuestro planeta)
Terraformar Marte es un desafío colosal que supera nuestra capacidad tecnológica actual debido a tres barreras fundamentales:
Atmósfera tenue:
La presión atmosférica de Marte es menos del 1% de la terrestre, compuesta principalmente por dióxido de carbono. Para hacerla respirable, sería necesario espesarla artificialmente, lo cual requiere liberar cantidades masivas de gases de efecto invernadero atrapados en el subsuelo o el hielo polar.
Ausencia de magnetosfera:
A diferencia de la Tierra, Marte carece de un campo magnético global. Sin esta protección, el viento solar erosiona constantemente la atmósfera y bombardea la superficie con radiación ionizante, haciendo que cualquier atmósfera creada sea extremadamente difícil de retener a largo plazo.
Temperatura extrema:
Incluso liberando gases, mantener el calor necesario para el agua líquida es complejo. La distancia al Sol limita la energía solar disponible, y la baja gravedad dificulta la retención de una atmósfera densa durante escalas de tiempo geológicas.
En resumen, convertir a Marte en un segundo hogar no es solo un reto de ingeniería, sino una tarea de modificación planetaria a escala masiva que tomaría siglos o milenios, en medida muy optimista, requiriendo tecnologías que apenas comenzamos, no de disponer, sino ni siquiera teorizar.
Una nota geológica, recordatoria, que hay que tener presente:
A nuestro planeta, que inicialmente no tenía atmósfera, tal como ahora, le llevó miles de millones de años. En un principio solo disponía de gases capturados de la nebulosa solar (hidrógeno y helio), perdidos rápidamente por la radiación solar y la gravedad.
Posteriormente, los volcanes emitieron vapor de agua, CO2, nitrógeno y metano, durante aproximadamente 900 millones de años.
Luego llegó una fase realmente fascinante: La llamada "Gran Oxigenación" con la aparición de cianobacterias fotosintéticas que transformaron el CO2 en oxígeno, cambiando radicalmente la química del aire. Con una duración de unos 2400 millones de años, de los cuales, los 500 últimos millones dio paso a a estabilización de los niveles de oxígeno permitió la explosión de vida compleja y el mantenimiento de la capa de ozono.
Esto es real y como diríamos en lenguaje popular, "esto, es lo que hay"
¿De verdad hay alguien que siga creyendo en las "terraformaciones"...?
No hacer caso de los payasos, ya es un asunto necesario y saludable.
Video de 34 minutos de duración
¿Se trata de ese filo-naci, que se ha convertido en el primer billonario, que acumula más rioqujeza que el 46% de la población mundial?
ResponderEliminarPodía ser recordado por su filantropía, pero eso no entra en su ADN.
Sus bailecitos con el brazo alzado y la palma de la mano abierta, los ha aprendido de otro, que se hace notar en la prensa, por haber asesinado a algien que le resulta molesto.
¡¡¡Que familia se ha "juntao" hermana Morceguila!!!
El mismo.
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