Nunca, jamás pude ir de colonias. No tuve veraneo alguno. Y no salí a ningún lado porque no había posibles. A los trece recién cumplidos me pusieron a trabajar en una imprenta, con el Tríptico debajo el brazo. Nunca las encontré a faltar porque todos los del "barrio" estaban en la misma condición que yo y ya se sabe, uno no desea lo que no conoce.
También yo pasé varios veranos de mi adolescencia trabajando. Pero por dos veces, pude hacer con padres y hermanos el típico viaje de verano como el que se describe en este entrañable video.
Nunca, jamás pude ir de colonias. No tuve veraneo alguno.
Y no salí a ningún lado porque no había posibles.
A los trece recién cumplidos me pusieron a trabajar en una imprenta, con el Tríptico debajo el brazo.
Nunca las encontré a faltar porque todos los del "barrio" estaban en la misma condición que yo y ya se sabe, uno no desea lo que no conoce.
También yo pasé varios veranos de mi adolescencia trabajando. Pero por dos veces, pude hacer con padres y hermanos el típico viaje de verano como el que se describe en este entrañable video.