![]() |
De suma importancia es no tener ansiedad por conseguir resultados. Se trata de un ejercicio parsimonioso que no debe estropearse por prisa alguna.
Muy importante es también, ofrecer a la víctima pausas reconstituyentes. El verdugo observará que llega un momento en que la risa descontrolada, da paso a ruidosos alaridos de desespero. Es el momento de parar y ofrecer un descanso.
Así pues, esta ocurrente tortura, puede entenderse como una obra de teatro con sus subidas y bajadas de telón.
Posiblemente en el segundo o tercer acto, la víctima no pueda controlar los esfínteres y llegue a mojarse escandalosamente. Si Vd. decide seguir, no debe preocuparse. No dude que acabará seco, con la mirada perdida, posiblemente ahogado en sus vómitos. Es decir; seco del todo.
Se me ocurren unos cuantos opositores. ¿Y a tí?
foto: Ricard Pardo
Se me ocurren unos cuantos opositores. ¿Y a tí?
foto: Ricard Pardo
Tags:
caja de galletas
