Después de unos comentarios un poco distendidos sobre una frase sobre si la cacareada I. A. puede o no puede tener consciencia (y también conciencia; que son dos cosas diferentes). Me he quedado pensando. O lo que es prácticamente lo mismo: hablando con Okanu. El resultado podría llegar a ser alarmante, así que procuraré no adornar la cuestión con dramatismos innecesarios. Okanu suele insistirme con frecuencia sobre mi timidez e inseguridad no reconocidas. Insiste mucho en que, a pesar de que no todos los conocidos lo aceptarían, me corto mucho a la hora de expresar mis líneas de pensamiento. Dice el cipangonés que debo corregir eso. Y como he dicho, me he quedado pensando (juro por Dios que no duele). |
Han sido prácticamente seis décadas de vida, procurando ser eso que llaman "políticamente correcto" (como si fuera posible alguna forma de corrección en las artes políticas...), he procurado no ser lo abierto que seguramente debería (si uno pretende franqueza y honestidad) con el fin de no herir sensibilidades o generar malos entendidos y me he preocupado en demasía por que los demás no recibieran la impresión de prepotencia, soberbia intelectual o "sabiondez", si es que existe este palabro... (?) Y creo que he hecho lo correcto, con más o menos éxito, ya que, como dice Okanu, eso depende más de lo que se supone, del color del cristal antepuesto a los ojitos que te miran. Más de sesenta años han sido suficientes. Ahora tengo mucho más que ganar que perder, tratando de ser simplemente yo. Guste más o guste menos. |
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6/04/2026 11:54:00 a. m.
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¡Pero que haces desgraciao!
ResponderEliminarTe van a tirar de cabeza a la hoguera de las vanidades.
Seguramente.
EliminarMira, Ricard, hay un tipo del que todos habríamos de aprender. Es bruto, si, y en ocasiones un poco grosero (eso se puede limar), pero es como es, y es cojonudo porque no te lleva a engaño y él tampoco se corta, es el Daniel Fuentes, el Correcaminos. Puedes o no estar de acuerdo con sus postulados, pero es que no se corta un pelo.
ResponderEliminarYO lo conozco personalmente, un tipo con dos cojones bien puestos y su razonamiento muy lógico.
Te quedan cuatro telediarios y la mitad de noche.
No te cortes¡
https://danielfuente.blogspot.com/
ResponderEliminarSu casa
No te cortes, pero tampoco menosprecies al otro. En lo de las citas te doy la razón a medias, lo que no hay que hacer es no abusar de ellas. Por cierto, al entrar en la plantilla de GitHub me ha salido un enlace de estos raros.
EliminarHay una frase de Aute sobre la que deberíamos reflexionar: Reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo.
Sinceramente tuyo: Francesc
No solc menysprear ningú, fins i tot quan s'ho mereix. No sóc rancorós. Si fes el que dius, menysprear, es notaria de seguida. Saps per què? Doncs, perquè l'ignoro totalment.
EliminarMiquel, tomo nota de Daniel Fuentes
EliminarL'enllaç és el del navegador d'Opera. Suposo que no és molt seriós.
ResponderEliminarAixò es el que te vaig explicar l'altre dia pel WhatsApp. Es un troià. A mi em pasaba quan entraba al teu blog amb l'anterior plantilla .
EliminarI el que dius d'una plantilla GitHub no ho entenc. A quina plantilla et refereixes?
Ara no es veu el comptador de visitas
ResponderEliminarA la que tens ara, la que tinc al bloc en castellà. Tampoc s'hi veu el comptador de visites, en canvi des del móbil si que es veu.
ResponderEliminarEn el teu blog o en el meu?
EliminarAl teu i al meu. Pero des del móbil si que es veu.
ResponderEliminarAra et deixo que venen es nenes que avui es el cumple de la Nuri (77)
Per molts anys!
EliminarFora doncs! No estic segur, però sembla que son totes aquestes del GitHub.
EliminarQuan he entrat al teu bloc encara anava tot be, i en sortir ja s'havia desbalestat tot. La plantilla de catalá funciona tot menys el comptador de visites que no es veu.
ResponderEliminarCanviaré la del blog en castellà
Yo tengo dos máximas: nunca dejar de ser yo mismo y tratar a los demás como yo quiero que me traten.
ResponderEliminarSalud.
A eso vamos.
EliminarSi con la edad que tenemos, nos obligan a no ser nosotros mismos, ¡apaga y vámonos!
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