Travel


Después de unos comentarios un poco distendidos sobre una frase sobre si la cacareada I. A. puede o no puede tener consciencia (y también conciencia; que son dos cosas diferentes). Me he quedado pensando. O lo que es prácticamente lo mismo: hablando con Okanu.
El resultado podría llegar a ser alarmante, así que procuraré no adornar la cuestión con dramatismos innecesarios.

Okanu suele insistirme con frecuencia sobre mi timidez e inseguridad no reconocidas. Insiste mucho en que, a pesar de que no todos los conocidos lo  aceptarían, me corto mucho a la hora de expresar mis líneas de pensamiento. Dice el cipangonés que debo corregir eso.
Y como he dicho, me he quedado pensando (juro por Dios que no duele).


Han sido prácticamente seis décadas de vida, procurando ser eso que llaman "políticamente correcto" (como si fuera posible alguna forma de corrección en las artes políticas...), he procurado no ser lo abierto que seguramente debería (si uno pretende franqueza y honestidad) con el fin de no herir sensibilidades o generar malos entendidos y me he preocupado en demasía por que los demás no recibieran la impresión de prepotencia, soberbia intelectual o "sabiondez", si es que existe este palabro... (?)

Y creo que he hecho lo correcto, con más o menos éxito, ya que, como dice Okanu, eso depende más de lo que se supone, del color del cristal antepuesto a los ojitos que te miran.

Más de sesenta años han sido suficientes. Ahora tengo mucho más que ganar que perder, tratando de ser simplemente yo. Guste más o guste menos.
Y eso no puede llevarme a otro continente que aquel del "ya no me calla ni Dios Un continente donde me permito decir lo que pienso, opino o deduzco, mucho más, y sin repetir como un loro lo que piensan, opinan o deducen otros. Y ojo, porque si lo analizáis un poco a fondo, descubriréis que esto último es lo que ocurre constantemente a vuestro alrededor. Quizás por eso, no me han gustado nunca las citas, como apoyo argumental. Es aquello del... ¡Vale! Aristóteles pensaba eso, pero, ¿y tú, qué piensas?

3 Comentarios

Añade tus comentarios.
Siempre dentro del tema en cuestión y de forma respetuosa.
Emoticonos: 😀😁😂😅😈😉😋😎😤😡😳🙈🙉🙊🙏 (copia y pega)

  1. ¡Pero que haces desgraciao!
    Te van a tirar de cabeza a la hoguera de las vanidades.

    ResponderEliminar
  2. Mira, Ricard, hay un tipo del que todos habríamos de aprender. Es bruto, si, y en ocasiones un poco grosero (eso se puede limar), pero es como es, y es cojonudo porque no te lleva a engaño y él tampoco se corta, es el Daniel Fuentes, el Correcaminos. Puedes o no estar de acuerdo con sus postulados, pero es que no se corta un pelo.
    YO lo conozco personalmente, un tipo con dos cojones bien puestos y su razonamiento muy lógico.
    Te quedan cuatro telediarios y la mitad de noche.
    No te cortes¡

    ResponderEliminar
  3. https://danielfuente.blogspot.com/

    Su casa

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Añade tus comentarios.
Siempre dentro del tema en cuestión y de forma respetuosa.
Emoticonos: 😀😁😂😅😈😉😋😎😤😡😳🙈🙉🙊🙏 (copia y pega)

Entrada anterior