Le he pedido a Yoru que, por favor, me aplique la eutanasia. Y es que estoy muy cansado y ya no es solo por la poca salud y la edad; también me afecta la falta de valores (y no hablo de los morales o religiosos) cuya ausencia es perceptible y notablemente ostentosa. O quizás, ¿debería decir que son los contra-valores los que dominan los tiempos actuales?
Que una entidad espejo como soy, le pida a su contemplador que lo fulmine, no es otra cosa que la reacción de una mente que requiere silencio. Calma, paz, quietud, armonía.
Me temo que Yoru no me va a complacer. Estoy casi seguro de que exigirá de mi parte, un esfuerzo para conseguir esa paz, sin abarcar la esfera de la desaparición.
Tengo una perspectiva que se extiende bien informada hacia el pasado (que algunos llaman historia) y que también abarca hacia los lados una extensa geografía. Y esa perspectiva me dice que desde la segunda gran guerra del pasado siglo, no hacemos mas que "figurar" avances mientras que en realidad estamos retrocediendo a paso ligero hacia un feudalismo, mucho peor que el medieval. Y no entraré en detalles porque sé con seguridad, que mi lector tiene suficiente inteligencia como para intuir de qué hablo. Y digo intuir y no digo saber, porque quiero, espero y deseo que el saber le llegue a través de la intuición, de forma parecida a como al cazador le llega el conocimiento del lugar de la presa, por los ladridos de su perro.
También siento que en este ejercicio del escribir una bitácora (una primaria forma de lo que hoy son los blogs; posiblemente la más pura), me siento solo. La sensación de estar hablando solo, no es que me resulte incómoda; lo que ocurre es que me pregunto para que diablos un espacio aparte. ¿No podríamos compartir el de Yoru y dejarnos de puñetas? Pero... me temo que Yoru no me va a complacer.
Quizás al final, la solución a los males sea realmente, no la eutanasia deseada. Quizás sea el suicidio.

No; no te voy a complacer. Sigue así y aquí. Tus letras, en mi espacio multitemático, quedarían demasiado diluidas. Sé, que no solo lo soportarás, sino que lo superarás. Piensa que no todo el mundo es capaz de sentirse cómodo en las zonas de introspección, pensamiento y reflexión. Prefieren el mundanal ruido y están en su derecho, como tú en el tuyo.
Me alegro de que tu "alter ego" se niegue a complacerte. Tus reflexiones nos son muy necesarias.