No nos engañemos.
No son las redes. No se trata de TikTok, ni X, ni Facebook, ni Telegram ni cualquier otra red social o plataforma parecida....El problema está en el «núcleo esencial» de Internet.
Todas estas plataformas tienen su parte oscura, pero también tienen sus luces y a día de hoy, aunque a algunos les cueste reconocerlo, ya son tan imprescindibles, como el teléfono y la radio.
Pero ¿por qué razón tienen sus partes oscuras?
—Por culpa del maldito «núcleo esencial de Internet».
¿Y a que llamas «núcleo esencial de Internet»?
No son las redes. No se trata de TikTok, ni X, ni Facebook, ni Telegram ni cualquier otra red social o plataforma parecida....El problema está en el «núcleo esencial» de Internet.
Todas estas plataformas tienen su parte oscura, pero también tienen sus luces y a día de hoy, aunque a algunos les cueste reconocerlo, ya son tan imprescindibles, como el teléfono y la radio.
Pero ¿por qué razón tienen sus partes oscuras?
—Por culpa del maldito «núcleo esencial de Internet».
¿Y a que llamas «núcleo esencial de Internet»?
A su característica esencial, fuente de toda la peligrosa permisividad: La posibilidad del anonimato. La posibilidad de crear cuentas en cientos y cientos de servicios sin una verificación autentificada de quién está detrás de esa cuenta y su responsabilidad.
Y de esto ni nadie habla, ni nadie quiere hablar. Actuamos con total hipocresía, porque en el fondo a muchísima parte de los internautas, por una causa u otra, ya les viene bien.
No nos gusta el mensaje, pero en vez de reaccionar contra el emisor, matamos al mensajero.
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actualidad

No; para nada se habla. No se trata de descubrir anónimos, sino de no permitirlos. Toda esta pandilla de zánganos no tendrían ni una a sola cuenta en ningún sitio si el sistema obligara a una identificación autentificada y verificada. Es decir, que previamente en cada cuenta haya un responsable, como lo hay en multitud de cosas del día a día.
Pero no es lo que queremos. Hay hipocresía. La cosa empieza porque gente como tú o como yo, no permitan comentarios anónimos en el blog. No tenemos esta cultura. Así de claro.